Refuerzan combate a Cancro, bacteria que afecta limones; piden facilitar acceso a traspatios
Aunque el cancro de los cítricos no representa un riesgo para la salud humana ni se ha detectado en plantaciones comerciales de Tamaulipas, autoridades fitosanitarias mantienen acciones de vigilancia, control y erradicación para evitar que la enfermedad se propague y genere afectaciones económicas a una de las actividades agrícolas más importantes del estado.
Durante una reunión informativa, el representante de la Campaña Contra Plagas de los Cítricos, Ricardo Álvarez Ramos, explicó que la bacteria Xanthomonas citri es la causante del cancro de los cítricos, una enfermedad cuarentenaria detectada actualmente únicamente en árboles de limón mexicano ubicados en traspatios de zonas urbanas de Reynosa y Matamoros con posible llegada desde Texas.
Precisó que hasta el momento no existen reportes de la enfermedad en huertas o áreas comerciales de producción. Sin embargo, el riesgo se encuentra en los traspatios pues hasta el momento se tienen 331 arboles positivo, erradicando 180, por lo que las acciones emprendidas buscan evitar que la bacteria se disperse o evolucione hacia variedades de cítricos dulces, cuya producción tiene una importante relevancia económica para municipios del centro del estado.
La bacteria puede propagarse a largas distancias mediante el traslado de material vegetal infectado y a cortas distancias a través de la lluvia y el viento. Su desarrollo ocurre durante todo el año, aunque registra mayor actividad durante el verano y el otoño. Las plántulas y árboles jóvenes son los más vulnerables debido a su constante brotación.
Entre los síntomas más comunes se encuentran pústulas corchosas color café rodeadas por un halo amarillo en las hojas, lesiones superficiales en los frutos y daños elevados de aspecto corchoso en ramas. Especialistas señalaron que las heridas ocasionadas por el insecto minador de los cítricos (Phyllocnistis citrella) facilitan el ingreso de la bacteria a la planta, aumentando el riesgo de infección.
Aunque la enfermedad no afecta el interior del fruto ni representa peligro para las personas, sí deteriora considerablemente su apariencia, reduciendo su valor comercial debido a que muchos consumidores rechazan productos con daños visibles.
Álvarez Ramos señaló que actualmente no existe una cura capaz de eliminar por completo la bacteria una vez que un árbol resulta infectado, por lo que las estrategias se enfocan en la prevención, el monitoreo y la erradicación de ejemplares afectados para evitar su propagación.
Entre las medidas recomendadas se encuentra la aplicación periódica de productos a base de cobre para proteger frutos nuevos y en desarrollo cada 35 a 40 días, la instalación de barreras rompevientos para reducir la dispersión de la bacteria, así como el monitoreo y control permanente del minador de los cítricos.
Como parte de las acciones de control, brigadas especializadas realizan inspecciones en colonias donde se han detectado estos casos positivos. Los técnicos pueden ser identificados por portar overoles o uniformes blancos, cubrebocas y guantes de protección. Las autoridades solicitaron a la ciudadanía no alarmarse ante la presencia de brigadas sanitarias y colaborar con las campañas de inspección y control; permitiendo el acceso a los traspatios cuando sea requerido para realizar revisiones y, en caso necesario, retirar árboles infectados y aplicar tratamientos fitosanitarios.
Asimismo, aclararon que los productos a base de cobre utilizados para el control de la enfermedad no representan riesgos para la salud humana. No obstante, existe un periodo de restricción temporal para el consumo de fruta tratada, como parte de los protocolos de seguridad establecidos.