Llega a su fin resistencia obrera, pierde SINITIS ante Caterpillar
Tras casi tres años de desgaste, incertidumbre y una férrea resistencia obrera, la emblemática huelga contra la planta Caterpillar-Oradel llegó formalmente a su conclusión este martes. El histórico movimiento, que mantuvo las líneas de producción de maquinaria pesada completamente detenidas durante 970 días, se disolvió luego de recibir un duro e irreversible revés en los tribunales federales.
Un contingente cercano a los 500 trabajadores comenzó a presentarse en las compuertas de la fábrica, propiedad de la razón social Tecnología Modificada S.A. de C.V.
El ingreso masivo no se debió a un acuerdo de voluntades, sino al estricto acatamiento de una orden judicial que otorgaba un plazo máximo de 24 horas para reincorporarse, con la advertencia explícita de perder de inmediato sus derechos laborales y su empleo en caso de desacato.
El desenlace legal fue dictado por el juez del Poder Judicial de la Federación adscrito al Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos. El magistrado determinó que el movimiento de huelga, estallado originalmente el pasado 27 de septiembre de 2023, fue jurídicamente "injustificado" debido a una insalvable carencia de legitimación.
Con este argumento técnico, el Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de Industrias y Servicios (SINITIS), cobijado bajo el Movimiento 20/32, vio sepultadas sus aspiraciones de obtener una sentencia favorable bajo el amparo del artículo 937 de la Ley Federal del Trabajo.
El conflicto había nacido en las bases como una respuesta enérgica ante denuncias de despidos injustificados, abusos en las jornadas y la exigencia generalizada de salarios dignos. Durante los casi tres años de conflicto, las operaciones de ensamblaje masivo se mantuvieron congeladas, permitiendo el acceso únicamente a cuadrillas reducidas encargadas de la seguridad patrimonial y el mantenimiento elemental de la infraestructura tecnológica.
Aunque los campamentos de lonas y pancartas que inicialmente rodeaban el perímetro de la planta Oradel se habían retirado meses atrás, la lucha continuaba latente en los juzgados. Hoy, los rostros de los obreros reflejaban el impacto emocional y económico de una resistencia que concluye sin las victorias esperadas.
La reactivación de los motores no será inmediata. El reingreso del personal y el encendido de las líneas de producción se ejecutarán de manera paulatina, una vez concluidos los protocolos técnicos de seguridad industrial.