Podría coadyuvar Estado con decomisos de “autos chocolate”
La regulación y control de los vehículos de procedencia extranjera, “autos chocolate”, corresponde exclusivamente al ámbito federal; sin embargo, el Gobierno del Estado podría brindar apoyo operativo en caso de que así lo solicite la Federación, informó el Secretario de Finanzas, Carlos Irán Ramírez González.
El funcionario explicó que el estado no cuenta con atribuciones legales para realizar decomisos de este tipo de unidades, ya que dicha facultad está reservada a las autoridades federales. No obstante, señaló que existe un acuerdo de colaboración interinstitucional que permite la participación estatal cuando se requiere respaldo operativo.
Precisó que la responsabilidad principal recae en la Agencia Nacional de Aduanas de México y, de manera complementaria, en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encargadas de aplicar la normativa correspondiente.
Ramírez González indicó que la intervención del estado se limita a brindar apoyo cuando es solicitado formalmente; de lo contrario, las acciones se mantienen bajo conducción federal.
Añadió que la colaboración estatal se centra en dos aspectos fundamentales: el fortalecimiento del registro y control vehicular para incorporar unidades regularizadas al Registro Público Vehicular, otorgando certidumbre jurídica a los propietarios, y la participación de las corporaciones estatales en tareas de vigilancia y operativos conjuntos.
El Secretario reiteró que los aseguramientos por falta de pago de impuestos y derechos, tras el término de los periodos de prórroga, son competencia exclusiva de la federación, al tratarse de disposiciones en materia de comercio exterior.
Asimismo, enfatizó que la circulación de vehículos de origen extranjero sin regularización constituye un delito federal, “es una falta de carácter federal; sin embargo, si se nos solicita colaboración, el estado respaldará las acciones necesarias”, expresó.
Finalmente, recordó que el programa de regularización concluyó el 1 de enero de 2026, por lo que actualmente rigen las normas generales de comercio exterior aplicables a este tipo de vehículos.